Sanación y curación. ¿Son diferentes?

“Quiero que cures a mi hijo”.  Fue la solicitud de la afligida madre.

Aunque lo conocía bien, volteé un poco la cabeza para mirarlo mejor. Sano  a simple vista, 95 kilos, 17 años, 1.82m de altura, barba cerrada que le  daba gran atractivo con las chicas en las fiestas, con el cigarrillo en la  mano, dejaba salir el humo con maestría por boca y nariz al mismo tiempo  o jugaba a hacer “donitas”.  

“Que, ¿si me vas a curar?”. Preguntó él mientras sorbía el vaso de  ¿refresco? que dejaba sobre la mesa del centro. A su edad tosía como anciano con asma, tenía dolores de cabezas inexplicables e intensos que  obviamente redundaban en mal humor, tendencia a dormir demasiado y  eran perfecto pretexto para evadir las labores de la escuela y el hogar, lo  que ya repercutía en problemas y discusiones con su hermana y su madre.

Le pregunté qué le había dicho el doctor. A partir de la última cita tenía  prohibido el café, cigarro, refresco, alcohol, drogas y otras tantas cosas  relacionadas con su alimentación y forma de vida típica de adolescente,  como desvelarse.  Lo miré mientras me informaba que los doctores no habían podido curarlo y  que ya le habían dicho que estaba embrujado, así que, como yo curaba con  la energía de mis manos, era una buena opción para él.

– ¿Te quieres curar?.

–Si. Y tomó otro sorbo de su ¿refresco? y dio un “jalón” al cigarro.

 

Después de una hora de platicar con madre e hijo traté de dejar en claro  algunos puntos que considero muy importantes:

1. La Sanación y la curación son procesos diferentes

Una herida necesita ser  curada varias veces para  que pueda sanar.  La  curación es un  procedimiento externo al  organismo que se  ejecuta con el fin de que  el organismo por si  mismo, sane. Un  ejemplo de ésta  diferencia se encuentra  en los enfermos de Sida,  quienes pueden recibir  curaciones y antibióticos,   pero su organismo no  termina por sanar pues  es inmuno-deficiente. Por tal motivo, curar a alguien es solo ayudarle a  crear condiciones de sanación, pero por ningún motivo representa que  quien da la curación asuma en sus manos responsabilidad alguna sobre el  proceso de sanación. La responsabilidad de sanar, es del enfermo.  

Sin embargo, existe una tendencia a pensar que si alguien asisten con un  médico que le receta y da consejos, éste médico es el que “TE CURA”,  cuando en realidad, lo único que hizo fue ayudarte a sanar por ti mismo  (siempre y cuando, claro, tomes tus medicinas y sigas los consejos).

2. Mi misión no es curar, sino ayudar a sanar. 

La misión del practicante de Reiki, no es dedicarse a curar y curar y curar  personas ya que esto en realidad no sirve para sanar. Somos simples  facilitadores de la actividad propia y personal de sanación de nuestros  pacientes y parte de nuestra misión es generar la conciencia en ellos, de la importancia de que se responsabilicen de su propio proceso de sanación.  

He notado en algunos practicantes de Reiki, que confiados en los  excelentes resultados que aporta ésta energía, indican que “ellos” pueden  curar, como queriendo decir que gracias a ellos es que los pacientes se  sienten mejor.

Aquí quiero ser enfático:

Los practicantes de Reiki NO  CURAMOS pacientes, solo les ayudamos a sanar y cualquiera que diga lo  contrario está adjudicándose como suyo, el aroma que solo una flor puede  dar.  

3. Para sanar, es requisito querer sanar. 

Es claro que mi joven amigo no quería sanar. Seguía fumando, bebiendo,  tomando como pretexto su migraña para evitar las labores escolares y del  hogar y a fin de cuentas, el dolor de cabeza era más soportable que tener  que cumplir con todas estas obligaciones. En esta zona de confort, para él  era mejor no sanar.  

Yo insisto mucho con mis pacientes en que afronten el tema de que, si  están enfermos, es porque ellos se han permitido estar enfermos. Y  personalmente, cuando mi cuerpo manifiesta alguna enfermedad, procuro  voltear hacia adentro para tratar de entender el origen real de mi  enfermedad y porqué me la estoy generando. Claro, no dejo de ir al doctor  o al naturista o al huesero o con aquella persona que sé que conoce mas  que yo el funcionamiento de mi organismo, dependiendo del malestar. De  esa manera, he conseguido recuperarme en unas cuantas horas de  diarreas, infecciones, quemaduras y otras tantas manifestaciones de  desequilibrio y pasar meses enteros sin el mas mínimo padecimiento.

4. Reiki ayuda en el proceso de sanación. 

En estos años de práctica del Reiki he visto verdaderos milagros en casos  de diabetes, cáncer, crecimiento del músculo cardiaco, lupus, quemaduras,  depresión, generación de materia ósea, etc y he notado que SIEMPRE  FUNCIONA mejorando la condición del paciente pues además de ser una  energía poderosa, va a donde se origina el problema y adicionalmente, el  proceso de transmisión-recepción de esa energía es profundamente  relajante, lo que predispone al organismo a su propia recuperación,  creando condiciones mas favorables para la sanación. 

Un poco en broma  les digo a mis pacientes que Reiki funciona a pesar de nosotros mismos.  

4. Solo nos sanamos a nosotros mismos.  

He observado que éstos resultados han sido MUCHO mejores, en  pacientes que REALMENTE quieren sanar.  

Debo aclarar que TODOS los pacientes dicen que quieren sanar, sin  embargo, no siempre esto es real. Tengo el ejemplo, claro en una paciente  de edad avanzada cuyos hijos solo la visitaban cuando estaba enferma.  Resultado: Su subconsciente desarrolló la capacidad de enfermarse  periódicamente al grado de que un martes cada dos semanas caía enferma  de cosas totalmente diferentes. Es increíble lo que los seres humanos  somos capaces de hacer por un poco de amor. Cuando le hice la  observación de la periodicidad de sus enfermedades y ella accedió a –al  menos- considerar la posibilidad de estar autogenerando sus  enfermedades, inició su propio proceso de autogenerar su sanación. Claro,  parte de su sanación fue que tuvo el valor de hablar con sus hijos y pedirles  abiertamente que la visitaran con regularidad.  

Tras una hora de platicar con madre e hijo me despedí de ellos, dejando a  él, la encomienda de que seguir las indicaciones del medico como una  forma de demostrarse a si mismo que realmente deseaba sanar. Si él  lograba esos pequeños cambios en su vida, seguramente Reiki haría  maravillas en su cuerpo.  

El no ha dejado de fumar, sigue con migraña visitando doctores y brujos y  yo sigo convencido de que la Sanación es un proceso personal en el que  Reiki puede ser una herramienta muy eficaz.

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¿Tu realmente te quieres sanar…?

Carlos Quintanar – Maestro Reiki

¿Qué es Reiki?, Descubre esta técnica maravillosa, amorosa y sumamente sanadora

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Video: Cómo funciona Reiki con Carlos Quintanar

Carlos Quintanar

Facilitador SHoP -Sanación Holística Plena® con más de 20 años de experiencia. Psicólgo, Coach, Reiki Master. Conferencista, tallerista, escritor de «Manual del Sanador Holístico« y «La Visión del Fénix« acompañando a cientos de personas al año en su proceso de sanación y logro de objetivos.


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