Profundizando en Reiki: Enfermedad y Sanación

Hablemos de ¿Qué son las enfermedades?.

Despiertas por la mañana y un estado de tranquilidad a tu alrededor te envuelve. Piensas en tu familia y valoras a cada persona por sus cualidades positivas y los buenos recuerdos son accesibles fácilmente. Recuerdas quizás algunos momentos de dolor compartido con tus seres queridos, pero ese dolor se queda en el pasado y nada de eso te hace cambiar tu buen humor. Tu cuerpo se mueve adecuadamente, sin  dolores extraños, sin necesidad de forzar las articulaciones y los huesos. Te estiras normalmente sin sentir que los tendones están a punto de reventar. Tu respiración es tranquila, rítmica como tu corazón y serena como tus finanzas que fluyen y te permiten tener un poco más de lo esperado, satisfaciendo no solo tus necesidades sino también tus deseos con el simple flujo de los acontecimientos. Comes agradeciendo lo que tienes enfrente y dormirás al final del día agradecido también con lo que hayas vivido ese día, cerrando tus ojos para llegar al mañana.

Este estado de equilibrio es un ideal de la raza humana. Y lo es porque somos seres espirituales viviendo una experiencia material, por lo que nuestra esencia espiritual nos impulsa a la búsqueda incesante de éste equilibrio aunque nuestra naturaleza material nos lo impide pues de entrada, estamos encuadrados en un concepto de espacio-tiempo que ya por si mismo es limitado y limitador.

La importancia del equilibrio

Esa es la razón por la que, en el mundo material en que vivimos, éste equilibrio y su consecuente sentimiento de plenitud rara vez se alcanza y cuando lo logramos, es un instante fugaz de nuestra vida. En términos generales, el des-equilibrio de cualquiera de los 5 grandes campos de desempeño humano (físico, social, mental, emocional y espiritual), es una constante y en muchos casos, es crónico y lo reconocemos comúnmente con el nombre de enfermedad.

Los enfermos físicos son los más comunes y fáciles de reconocer pues muestran heridas, dolencias, dificultades de movimiento, problemas en órganos y funciones corporales, etc.
Pero… ¿no somos enfermos sociales los eternamente insatisfechos con nuestras familias, los que cambiamos constantemente de pareja, los negados a la abundancia, los que teniéndola vivimos deseando acaparar más, los que vivimos solo para trabajar, los fanáticos religiosos, etc.?
Los enfermos mentales son muy conocidos y la sociedad actual hace alarde de ellos: Psicópatas, paranoicos, obsesivos, compulsivos, bipolares, estresados etc, son las “definiciones” más frecuentes.
¿Serán enfermos emocionales los eternos deprimidos y melancólicos, los que se pierden en la ira y el rencor, los que no perdonan, los que se castigan, los que se humillan o humillan a los demás como una forma de sentirse mejor, los anoréxicos, etc.?

¿Somos enfermos espirituales?

Y todos, somos enfermos espirituales, pues es la separación del Universo (Dios, Cosmos, Naturaleza o como le llames), lo que produce la enfermedad.

Tanto tú como yo, estamos enfermos. Cada uno de algo diferente o de lo mismo. En el mismo grado o en diferente pero Todos, absolutamente Todos, estamos desequilibrados con respecto a nuestra esencia espiritual que nos indica que debemos buscar el equilibrio en cada aspecto de la vida. Todos en alguna medida, estamos enfermos.
Unos, fuimos “inyectados” de ideas que nos enferman desde pequeños como “los hombres no lloran” y compramos éstas ideas y las hicimos nuestras reprimiendo el llanto y ahogando el sentimiento. Otros, nos enfermamos “solos”: Asumimos que ante nuestro dolor y enfermedad, ante nuestra miseria emocional, las personas que nos rodean nos brindan atención, apoyo y cariño, por lo que nos enfermamos recurrentemente a fin de obtener éste alimento para nuestro ego.

Otros más, amarramos nuestro presente con nuestro pasado, con quienes nos dañaron, con quienes tuvimos diferencias, con quienes amamos y perdimos, con quienes nos abandonaron, con lo que pudo ser y no fue o con lo que nunca sabré si hubiera sido.

En todos éstos casos, la enfermedad se genera a partir de que operamos nuestra vida basados en PENSAMIENTOS Y EMOCIONES que impiden el equilibrio. Entre más acendrados sean los pensamientos y emociones que impiden el equilibrio, más enfermos estaremos. Entre más enfermos estemos, seguramente más pensamientos y emociones negativos se generarán y eso nos lleva a un círculo vicioso de enfermedad-pensamientos y emociones negativas-enfermedad.

Las emociones son ENERGÍA

Y esto es porque cada pensamiento y cada emoción generan una cantidad determinada de energía que se impregna en nosotros mismos fortaleciendo la energía negativa de la enfermedad y se difunde en el universo atrayendo energías similares.
Si aceptamos que toda enfermedad, es producto de pensamientos y emociones erróneos y negativos, y si aceptamos además que todo pensamiento y emoción está compuesto de y difunde energía, podemos llegar a varias conclusiones:

  1. Aunque alguien me haya ayudado a enfermar, la enfermedad se alimenta de MIS pensamientos MIS emociones cuando éstos son negativos
  2. El principio de la sanación de la enfermedad radica en lograr que mis pensamientos y emociones dejen de ser negativos, por lo que una inyección de pensamientos y emociones positivas ayuda en el proceso de sanación por la energía positiva que conllevan.
  3. De igual manera, una inyección de energía positiva, tiene el poder de desencadenar pensamientos y emociones positivas que a su vez, debilitan las emociones negativas y facilitan la sanación de la enfermedad.

Es por eso que podemos encontrar casos de gente que empezó a curarse de cáncer cuando DECIDIÓ y se ESFORZÓ por vivir lo que le quedaba de vida, alegremente.

Es por eso también, que una carga de energía positiva como el Reiki, la oración colectiva dirigida o la radiestesia (entre otras) o bien, la ejecución de ejercicios que recargan energéticamente el cuerpo como la yoga, el chi kung, el shiatsu, etc, son también elementos que ayudarán en el proceso de sanación de cualquier
enfermedad pues removerán las energías negativas estancadas y permitirán que nuevas energías positivas se incorporen al flujo energético del paciente.
No importa que tan enfermo estés, o que tan sano. El flujo de energía en tu cuerpo es importantísimo. Mantén pensamientos positivos en tu mente y sobre todo, emociones positivas en tu corazón y el universo responderá aliviando tus enfermedades.


Video: Cómo funciona Reiki con Carlos Quintanar

Carlos Quintanar

Facilitador SHoP -Sanación Holística Plena® con más de 20 años de experiencia. Psicólgo, Coach, Reiki Master. Conferencista, tallerista, escritor de «Manual del Sanador Holístico« y «La Visión del Fénix« acompañando a cientos de personas al año en su proceso de sanación y logro de objetivos.


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